De la Vega y su Talavera Fragmentada

Acudimos a ver una exposición que se presta y va mucho con la idiosincrasia del poblano, una muestra del talento del artista Ignacio de la Vega; quien ha crecido con sus creaciones. La invitación vino del Museo de la UPAEP, un lugar que también ha ido acrecentando sus exhibiciones, nutriéndose del gran talento que hay en esta región. Esa tarde fuimos espectadores de la gracia y sensibilidad de un hombre que ha estado rodeado de este elemento que ha tratado como si fuera una hermosa mujer, la Talavera.

Comprobamos que Ignacio ha dejado atrás las pinturas, esos retratos que le fueron abriendo un camino en la vida, primero como sustento (lo sigue siendo, pero ahora él elige lo que va a hacer) y después se transporta a la cerámica, esa que ha sido tratada de manera artesanal y que retiene colores de gran impacto. El título de Talavera Fragmentada es eso, un encuentro con los trozos de una artesanía que tiene un gran valor y significado para los poblanos y para quienes la admiran.

Cuadros colgaban con majestuosidad, pequeñas figuras se yerguen con sutiliza y los marcos que encierran a estas obras, solo hacen que destaquen en la claridad del lugar. Un fuerte aplauso para Ignacio de la Vega, que ha sabido crear mundos infantiles, paisajes, decoraciones con tonos deslumbrantes, que traen aires de ese gran artista catalán, Antonio Gaudí. Dicen que 10 años no son nada y para este realizador tampoco, vienen más inspiraciones, explorando los diferentes caminos que se le abren al tener el toque de todo creador, talento y sensaciones a flor de piel.